lunes, 3 de julio de 2017

Harry Potter y el prisionero de Azkaban- Cap 22

Aclaración: Bueno todos los personajes y los libros que leen pertenecen a Jo Rowling, yo solo lo traspaso a un blog para que puedan leerlo de una manera diferente con las intervenciones de ciertos personajes pertenecientes a ella.


Harry Potter y el Prisionero de Azkaban


Capitulo XXII: "Más lechuzas mensajeras"

-Creo que sería adecuado que Sirius lea el último capítulo, ¿No creen?- Sirius tomó el libro, con el ceño fruncido.
-Siempre creí que escribirían libros de mí y mis andanzas, pero nunca esperé que así…supongo que hay que especificar cuando crees en algo. Aunque no fui el que peor quedó de esa guerra- murmuró, sin poder dar un inevitable vistazo a Frank y Alice, algo que solo Neville notó.
-Me pregunto si es correcto lo que estamos haciendo, ni siquiera es legal Harry, el domino de nuestras acciones afectara no solo a nosotros, si no a Inglaterra y medio mundo mágico. ¿Crees que realmente todo salga bien? Tu lo has dicho nuestros planes suelen salir mal.
-Hermione, nuestros planes serán un asco, pero lo que tenemos a favor es que ya terminaba muy mal para muchos aún sin meternos,  ¿qué puedes hacerles peor que los que ya les hicieron? ¡Míralos! Destrozaron a todos aquí de una forma u otra, no hay chance de que las cosas sean peor de lo que ya lo eran.
-Empiecen- Sirius suspiró, antes de comenzar a leer.
-El último capítulo se llama Más lechuzas mensajeras.

—¡Harry! —Hermione le tiraba de la manga, mirando el reloj.

- ¿Por qué los relojes funcionan y no otros aparatos?- preguntó Seamus confundido.
-Porque los relojes son muy antiguos, además de que su funcionamiento es simple porque no necesitan energía eléctrica.

—. Tenemos diez minutos para regresar a la enfermería sin ser vistos. Antes de que Dumbledore cierre la puerta con llave.
—De acuerdo —dijo Harry, apartando los ojos del cielo—, ¡vamos!
Entraron por la puerta que tenían detrás y bajaron una estrecha escalera de caracol. Al llegar abajo oyeron voces. Se arrimaron a la pared y escucharon. Parecían Fudge y Snape.

-Cuando pienso que dos personas no pueden caerme peor, se juntan y se sobrepasan.
-Espera a conocer a Umbr…- Hermione le dio un codazo.

Caminaban aprisa por el corredor que comenzaba al pie de la escalera.
—... Sólo espero que Dumbledore no ponga impedimentos —decía Snape—. ¿Le darán el Beso inmediatamente?

Sirius se estremeció, Lily rozó su pierna con la de él por debajo de la mesa, como un pequeño tirón a la realidad, fuera de sus demonios.

—En cuanto llegue Macnair con los dementores. Todo este asunto de Black ha resultado muy desagradable. No tiene ni idea de las ganas que tengo de decir a El Profeta que por fin lo hemos atrapado. Supongo que querrán entrevistarle, Snape...

Canuto sintió una arcada. Mientras James hacía una mueca de asco.
-¿Puedo atacarlo? ¿Golpearlo? ¿Atarle las piernas con cinta y hacerlo quitar como ruleta?- Hermione negó rotundamente, Marlene frunció la cara como niña enfurruñada- ya no la dejan hacer nada a una, censura y opresión ¡Eso es!

Y en cuanto el joven Harry vuelva a estar en sus cabales, también querrá contarle al periódico cómo usted lo salvó.
Harry apretó los dientes.

De la misma manera que muchos en el comedor. Harry sentía que estaba por tener jaqueca, con el paso de los años las acciones de Snape parecían haberse justificado pero ahora, contándolas una por una y reviviéndolas se daba cuenta que él no era un santo, a pesar de que él era de los buenos…Harry se repitió la última frase en su mente, intentando no confundir sus pensamientos.
Entrevió la sonrisa hipócrita de Snape cuando él y Fudge pasaron ante el lugar en que estaban escondidos. Sus pasos se perdieron. Harry y Hermione aguardaron unos instantes para asegurarse de que estaban lejos y echaron a correr en dirección opuesta. Bajaron una escalera, luego otra, continuaron por otro corredor y oyeron una carcajada delante de ellos.

-Maldito bichejo insufrible- masculló Hermione.
-Vas a ganarte la antipatía de la sociedad protectora de Peeves abandonados- se burló Ron.

—¡Peeves! —susurró Harry, asiendo a Hermione por la muñeca—. ¡Entremos aquí!
Corrieron a toda velocidad y entraron en un aula vacía que encontraron a la izquierda. Peeves iba por el pasillo dando saltos de contento, riéndose a mandíbula batiente.
—¡Es horrible! —susurró Hermione, con el oído pegado a la puerta—. Estoy segura de que se ha puesto así de alegre porque los dementores van a ejecutar a Sirius... —Miró el reloj—. Tres minutos, Harry.

-Peeves no tiene nada contra mí, su corazón es tan puro que nos odia a todos por igual- explicó.

Aguardaron a que la risa malvada de Peeves se perdiera en la distancia. Entonces salieron del aula y volvieron a correr.
—Hermione, ¿qué ocurrirá si no regresamos antes de que Dumbledore cierre la puerta? —jadeó Harry.
—No quiero ni pensarlo —dijo Hermione, volviendo a mirar el reloj—. ¡Un minuto! —Llegaron al pasillo en que se hallaba la enfermería—. Bueno, ya se oye a Dumbledore —dijo nerviosa Hermione—. ¡Vamos, Harry!

-¡Apúrense!- Por la manera en que varios alentaban, parecía más una carrera de caballos que una lectura.
-¡Silencio ustedes! Que es algo serio esto, no un tonto partido de quidditch.
-Hablo una de las mejores buscadoras que Gryffindor ha tenido- Minerva regañó a Sirius con la mirada, pero sin contener una pequeña sonrisa de orgullo.

Siguieron por el corredor cautelosamente. La puerta se abrió. Vieron la espalda de Dumbledore.
—Os voy a cerrar con llave —le oyeron decir—. Son las doce menos cinco. Señorita Granger; tres vueltas deberían bastar. Buena suerte.
Dumbledore salió de espaldas de la enfermería, cerró la puerta y sacó la varita para cerrarla mágicamente. Asustados, Harry y Hermione se apresuraron. Dumbledore alzó la vista y una sonrisa apareció bajo el bigote largo y plateado.
—¿Bien? —preguntó en voz baja.

-Encierra a Harry y Hermione, al girarse ve a otros Harry y Hermione que liberaron a una bestia y a un asesino serial y lo primero que dice es ¿BIEN?- Molly parecía a punto de la crisis nerviosa- ¡Que son niños, Albus! Pones demasiado peso en sus pequeños hombros.
-Harry no tiene  nada pequeño- comentó Ginny distraídamente, ganándose varias miradas, desde pícaras y divertidas hasta asqueadas de parte de sus hermanos- ¿Qué? Nunca ha tenido hombros peq… ¡No me refería a eso y no me culpen de sus mentes pervertidas!
-Considerando que tuviste tres embarazos en cinco años…parece que el cachorro no tiene problemas de ese calibre- se burló Sirius, mientras Harry enrojecía como un tomate.

—¡Lo hemos logrado! —dijo Harry jadeante—. Sirius se ha ido montado en Buckbeak...
Dumbledore les dirigió una amplia sonrisa.
—Bien hecho. Creo... —Escuchó atentamente por si se oía algo dentro de la enfermería—. Sí, creo que ya no estáis ahí dentro. Entrad. Os cerraré.

-Nunca entenderé como puede estar tan calmado en situaciones tan surrealistas- Fabian se encogió de hombros.
-Es Dumbledore, puede hacer todo.

Entraron en la enfermería. Estaba vacía, salvo por lo que se refería a Ron, que permanecía en la cama. Después de oír la cerradura, se metieron en sus camas. Hermione volvió a esconder el giratiempo debajo de la túnica. Un instante después, la señora Pomfrey volvió de su oficina con paso enérgico.
—¿Ya se ha ido el director? ¿Se me permitirá ahora ocuparme de mis pacientes?

-Madame Pomfrey es la única persona que he conocido capaz de regañar a Albus Dumbledore- comentó Remus con cierto cariño, había pasado tantos días en la enfermería después de la luna llena y tantas situaciones en que Madame Pomfrey intentaba que su dolor fuera el mínimo posible que era imposible que no sintiera un agradecimiento enorme por aquella señora.

Estaba de muy mal humor. Harry y Hermione pensaron que era mejor aceptar el chocolate en silencio. La señora Pomfrey se quedó allí delante para asegurarse de que se lo comían. Pero Harry apenas se lo podía tragar. Hermione y él aguzaban el oído, con los nervios alterados. Y entonces, mientras tomaban el cuarto trozo del chocolate de la señora Pomfrey, oyeron un rugido furioso, procedente de algún distante lugar por encima de la enfermería.

-¿Más problemas?- bufó Dorcas- ¿No pueden tener aunque sea una hora de tranquilidad?

—¿Qué ha sido eso? —dijo alarmada la señora Pomfrey.
Oyeron voces de enfado, cada vez más fuertes. La señora Pomfrey no perdía de vista la puerta.
—¡Hay que ver! ¡Despertarán a todo el mundo! ¿Qué creen que hacen?

-No puede ser un alumno, ya lo hubiesen enviado a detención, Sirius se marchó…A no ser que- no fue una coincidencia que varios pares de ojos miraran derecho a la mesa verde y plata.

Harry intentaba oír lo que decían. Se aproximaban.
—Debe de haber desaparecido, Severus. Tendríamos que haber dejado a alguien con él en el despacho. Cuando esto se sepa...
—¡NO HA DESAPARECIDO! —bramó Snape, muy cerca de ellos—. ¡UNO NO PUEDE APARECER NI DESAPARECER EN ESTE CASTILLO! ¡POTTER TIENE ALGO QUE VER CON ESTO!

-¿Esto es de lo que te jactas Snape? ¿Tus brillantes actuaciones, poderes y mente fría? ¿Amenazar a un niño de trece años porque no te dejo vengar tu berrinche escolar? ¿Te parece acaso que te hace más hombre? No eres nada, eres una cáscara vacía repleta de resentimiento y envidia y deja de meterte con quienes quiero o acabarás muy mal- era impresionante, pensó Sirius, como Marlene podía verse tan amenazante a pesar de su estatura, su rostro infantil y sus ojos claros, pero lo supo por su mirada, aquella chica no mentía, no amenazaba en vano, sería capaz de destrozar a quien sea para defender a los que amaba…Se preguntó si Marlene murió al ser atacada o al defender a alguien, las dos opciones le hacían un hueco en el estómago.

—Sé razonable, Severus. Harry está encerrado.

¡PLAM!
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ACTUALIZACIÓN 9 DE JULIO.


La puerta de la enfermería se abrió de golpe. Fudge, Snape y Dumbledore entraron en la sala con paso enérgico. Sólo Dumbledore parecía tranquilo, incluso contento. Fudge estaba enfadado, pero Snape se hallaba fuera de sí.
—¡CONFIESA, POTTER! —vociferó—. ¿QUÉ ES LO QUE HAS HECHO?

Sirius se tronó el cuello, con una sonrisa triunfal.
-Me escapo, mi ahijado me quiere y a Quejicus le explota la vena de la frente, día productivo.

—¡Profesor Snape! —chilló la señora Pomfrey—, ¡contrólese!
—Por favor, Snape, sé razonable —dijo Fudge—. Esta puerta estaba cerrada con llave. Acabamos de comprobarlo.
—¡LE AYUDARON A ESCAPAR, LO SÉ! —gritó Snape, señalando a Harry y a Hermione. Tenía la cara contorsionada. Escupía saliva.

-A veces me sorprende como cuando crees que no puede ser más odioso…se supera a si mismo.
Lily intentó reír con los demás, pero James le dio la mano por debajo de la mesa, a pesar de que el disfrutaba ver a Snape en plena crisis nerviosa, sabía que era como una puñalada  para ella cada vez que él se metía con su hijo.

—¡Tranquilícese, hombre! —gritó Fudge—. ¡Está diciendo tonterías!
—¡NO CONOCE A POTTER! —gritó Snape—. ¡LO HIZO ÉL, SÉ QUE LO HIZO ÉL!

Minerva se frotó la sien.
-Merlín santo, que fijación tiene ese muchacho con Potter. Lo escucho quejarse sobre él desde hace siete años y aparentemente me esperan dos décadas más.

—Ya vale, Severus —dijo Dumbledore con voz tranquila—. Piensa lo que dices. Esta puerta ha permanecido cerrada con llave desde que abandoné la enfermería, hace diez minutos. Señora Pomfrey, ¿han abandonado estos alumnos sus camas?
—¡Por supuesto que no! —dijo ofendida la señora Pom­frey—. ¡He estado con ellos desde que usted salió!

Severus tenía el ceño fruncido con fuerza. No entendía como los Potter podían hacer lo que les plazca y siempre todos los aplaudían como si fuesen héroes. Solo eran unos petulantes cabrones.

—Ahí lo tienes, Severus —dijo Dumbledore con tranquilidad—. A menos que crea que Harry y Hermione son capaces de encontrarse en dos lugares al mismo tiempo, me temo que no encuentro motivo para seguir molestándolos.
Snape se quedó allí, enfadado, apartando la vista de Fudge, que parecía totalmente sorprendido por su comportamiento, y dirigiéndola a Dumbledore, cuyos ojos brillaban tras las gafas. Snape dio media vuelta (la tela de su túnica produjo un frufrú) y salió de la sala de la enfermería como un vendaval.

-¿Está mal sentir cierta satisfacción al arruinar lo de Snape?- Murmuró Hermione, Harry arrugó el ceño, de la misma manera que lo hacía Lily al enfadarse.
-Prefiero no replantearme mis sentimientos por Snape y sus acciones, siempre que lo hago me da jaqueca.

—Su colega parece perturbado —dijo Fudge, siguiéndolo con la vista—. Yo en su lugar; Dumbledore, tendría cuidado con él.
—No es nada serio —dijo Dumbledore con calma—, sólo que acaba de sufrir una gran decepción.

-Snape es en sí mismo una decepción  con patas- razonó Marlene.
-Creo que me quedaré contigo rubia, me agradas- felicitó Canuto.
-Nos conocemos desde primero, Lassie, y desde entonces quieres mirar mis bragas al subir la escalera, ¿por qué finges que no nos conocemos?
-Ya, pero yo tenía planes de revolcones geniales contigo, esto de ser pareja abre un mundo de posibilidades.
-Creo que voy a golpearte, pero lo más doloroso sería darte en la cara o la entrepierna, tu cara sería una pena y tu entrepierna sería más pérdida para mí que para ti.
-Me llamaste Lassie y hablaste de sexo en la misma conversación, no sé si me disgusta o no.
-James, recuérdame nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia tener una cita doble con estos dos.

—¡No es el único! —repuso Fudge resoplando—. ¡El Profeta va a encontrarlo muy divertido! ¡Ya lo teníamos arrinconado y se nos ha escapado entre los dedos! Sólo faltaría que se enterasen también de la huida del hipogrifo, y seré el hazmerreír. Bueno, tendré que irme y dar cuenta de todo al Ministerio...

Alastor bufó.
-Estupido Fudge.

—¿Y los dementores? —le preguntó Dumbledore—. Espero que se vayan del colegio.
—Sí, tendrán que irse —dijo Fudge, pasándose una mano por el cabello—. Nunca creí que intentaran darle el Beso a un niño inocente..., estaban totalmente fuera de control. Esta noche volverán a Azkaban.

Sirius se estremeció.
-Soy de los que creen que no deberían existir en ninguna parte del mundo, aún cuando se habla de los peores seres humanos, actuar sin humanidad nos vuelve iguales o peores que ellos- Dumbledore estaba tenso, la simple mención de Azkaban lo alteraba casi tanto como a Sirius.

Tal vez deberíamos pensar en poner dragones en las entradas del colegio...
—Eso le encantaría a Hagrid —dijo Dumbledore, dirigiendo a Harry y a Hermione una rápida sonrisa. Cuando él y Fudge dejaron la enfermería, la señora Pomfrey corrió hacia la puerta y la volvió a cerrar con llave. Murmurando entre dientes, enfadada, volvió a su despacho.

-Es admirable como Pomfrey ignora todo cuando se trata de atender a un alumno, puede caerse el mundo pero ella no se desconcentra- comentó Remus, con un dejo cariñoso en su voz, había pasado demasiadas mañanas bajo los cuidados de la enfermera y no podía evitar tener aprecio por aquella mujer que curaba sin preguntar.

Se oyó un leve gemido al otro lado de la enfermería. Ron se acababa de despertar. Lo vieron sentarse, rascarse la cabeza y mirar a su alrededor.
—¿Qué ha pasado? —preguntó—. ¿Harry? ¿Qué hacemos aquí? ¿Dónde está Sirius? ¿Dónde está Lupin? ¿Qué ocurre?
Harry y Hermione se miraron.
—Explícaselo tú —dijo Harry, cogiendo un poco más de chocolate.

-Le pegas tu vicio a mi hijo- culpó Lily, poniendo los ojos en blanco. -Y yo que creí que el que pegaría vicios sería el perro.
-Me discriminan por ser perro- a la mitad de las muchachas del comedor se le caían las bragas al ver al galán de Hogwarts con esa expresión de pena.
-Qué curioso, la que se meta con el perro acabará pareciendo pekinés…Porque le aplastaré la cara contra la mesa- advirtió Marlene con una sonrisa que pretendía ser tierna.

Cuando Harry; Ron y Hermione dejaron la enfermería al día siguiente a mediodía, encontraron el castillo casi desierto. El calor abrasador y el final de los exámenes invitaban a todo el mundo a aprovechar al máximo la última visita a Hogsmeade. Sin embargo, ni a Ron ni a Hermione les apetecía ir, así que pasearon con Harry por los terrenos del colegio, sin parar de hablar de los extraordinarios acontecimientos de la noche anterior y preguntándose dónde estarían en aquel momento Sirius y Buckbeak.

-Les doy mi palabra que no era nada tan agradable o aventurero como imaginan, era poco menos que un vagabundo desnutrido.
-Sirius no hables así, lastimas a mucha gente en esta mesa- regañó Andrómeda, señalando con la cabeza a James que parecía a punto de llorar, al igual que Tonks.

 Cuando se sentaron cerca del lago, viendo cómo sacaba los tentáculos del agua el calamar gigante, Harry perdió el hilo de la conversación mirando hacia la orilla opuesta. La noche anterior; el ciervo había galopado hacia él desde allí.

-Es extraordinario como un par de horas hacen la diferencia- Remus suspiró con cansancio.
-Así funciona con los que son como yo, unas horas hacen la diferencia entre humano y bestia, entre ser lo que ven o ser un asesino, es la maldición, soy una criatura mald…-Remus sintió un fuerte golpe en la nuca, dado por una mano demasiado pequeña como para la fuerza del golpe.

-Tonto- Tonks volvió a sentarse junto a su madre, mientras Harry y los demás sonreían con cierta complicidad, Tonks no cambiaba con el tiempo.
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ACTUALIZACIÓN 16 de JULIO.



Una sombra los cubrió. Al levantar la vista vieron a Hagrid, medio dormido, que se secaba la cara sudorosa con uno de sus enormes pañuelos y les sonreía.
—Ya sé que no debería alegrarme después de lo sucedido la pasada noche —dijo—. Me refiero a que Black se volviera a escapar y todo eso... Pero ¿a que no adivináis...?
—¿Qué? —dijeron, fingiendo curiosidad.

-Solo Hagrid feliz por una criatura no lo notaría, son pésimos actuando, especialmente tú Hermione- la castaña fingió no darse por aludida, aún sabiendo que su cuñado tenía toda la razón del mundo.

—Buckbeak. ¡Se escapó! ¡Está libre! ¡Lo estuve celebrando toda la noche!

-Solo Hagrid feliz y borracho no lo notaría- ratificó Fred,  mientras Hagrid sonreía, demasiado feliz como para avergonzarse.

—¡Eso es estupendo! —dijo Hermione, dirigiéndole una mirada severa a Ron, que parecía a punto de reírse.
—Sí, no lo atamos bien —explicó Hagrid, contemplando el campo satisfecho—. Esta mañana estaba preocupado, pensé que podía tropezarse por ahí con el profesor Lupin. Pero Lupin dice que anoche no comió nada.

-¿Espera qué?- James miró al resto confundido- Nadie revelaría ese secreto, nadie salvo…Lily si aún quieres a ese bastardo como amigo sería buen momento para decírmelo, antes de que deje su cuello como un alfiler por estrangularlo- la pelirroja bajó la cabeza, sin saber como responder.
-¿Por qué él, Snape?- Sirius lo miró, sin la malicia usual, con seriedad- ¿Así funciona? No pudiste con James y te desquitas con Harry, no pudiste con Lily y te desquitas con la primer niña que te recuerda a ella- señaló a Hermione- y como no pudiste conmigo te desquitas con Remus, que ha sido el único de nosotros, demonios, el único en este colegio que nunca se ha reído de ti. ¡Si hasta te ofreció chocolate, maldita sea! Quieres destrozarme, ven a por mi, pero no te metas con él porque ahí si seré yo quien te recuerde porque te detesto como lo hago.
-¿Crees qué diciendo las mismas estupideces de héroe justiciero te aplaudiré como todos los imbéciles que van besando tu…?- Snape se detuvo al ver girarse a Lily, para mirarlo fijamente desde el asiento en la mesa de Gryffindor.
-¿Y si soy yo quien lo dice, Severus? ¿Serás capaz de responderme o seré otra estúpida con aires de héroe justiciero? Dime tú, ¿es lo que tú haces justo acaso?
-Lily…- Lucius lo miró con una mueca de asco, si había algo más despreciable que los sangre sucia, eran los traidores.
-Deja de pensar lo que estas pensando, que yo soy bastante traidorcita- cortó Astoria, mientras Draco ocultaba una sonrisa por semejante término.

—¿Cómo? —preguntó Harry.
—Caramba, ¿no lo has oído? —le preguntó Hagrid, borrando la sonrisa. Bajó la voz, aunque no había nadie cerca—. Snape se lo ha revelado esta mañana a todos los de Slytherin.

Solo Albus fue capaz de oír la opinión poco favorecedora de Minerva sobre la casa de las serpientes.

Creía que a estas alturas ya lo sabría todo el mundo: el profesor Lupin es un hombre lobo. Y la noche pasada anduvo suelto por los terrenos del colegio. En estos momentos está haciendo las maletas, por supuesto.

James se revolvió el pelo, con frustración.
-He sido la perdición de todos los que quería proteger…Peter se volvió un traidor, Sirius condenado al infierno, Remus expulsado por una estúpida rivalidad que ni siquiera era suya y Lily…Lily…-No podía decirlo, le dolía la simple idea de imaginar a su pelirroja sin ese sonrojo en sus mejillas y ese brillo en sus ojos esmeraldas- creo que lo mejor será que me aleje y así ustedes podrán h…-Lily le dio una bofetada, que dejó a todo el comedor estático.
-¿Estas demente o eres idiota? Remus te adora, Sirius te ama más que a su reflejo, tienes un hijo que debe nacer y yo no pienso quedarme como una soltera con treinta gatos, destrozaste mi paciencia cinco años para que saliera contigo y ahora que estoy a tus pies ¿pretendes dejarme? ¡Eso ni se te ocurra! Que ya pensé mi vestido de novia, estúpido.
-¿Estas a mis pies?- repitió, aún con la mano palpándose la mejilla afectada.
-¿En serio es todo lo que escuchaste?- Marlene puso los ojos en blanco.
-Me recuerdan a nosotros- comentó Ginny.
-No crees que esa broma de la maldición Potter es cierta ¿verdad? Miopía, pelirroja con carácter de los mil demonios…- Harry se calló, cuando Ron y Hermione lo miraron con exacta expresión de "¿Recién lo notas?"

—¿Que está haciendo las maletas? —preguntó Harry alarmado—. ¿Por qué?
—Porque se marcha —dijo Hagrid, sorprendido de que Harry lo preguntara—. Lo primero que hizo esta mañana fue presentar la dimisión. Dice que no puede arriesgarse a que vuelva a suceder.

-Aún no entiendo como acepté en primer lugar- Remus bajó la cabeza abatido.
-Eres el mejor profesor que ha tenido el colegio, no me hagas hacer que mi sobrina te pegue de nuevo- cortó Sirius.
-Estaría encantada- acotó Tonks, con una sonrisita traviesa.
-Entre todas las personas a las que podías parecerte, ¿Por qué a Sirius?- preguntó Andrómeda exasperada.

Harry se levantó de un salto.
—Voy a verlo —dijo a Ron y a Hermione.
—Pero si ha dimitido...
—No creo que podamos hacer nada.

—No importa. De todas maneras, quiero verlo. Nos veremos aquí mismo más tarde.
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ACTUALIZACIÓN 6 DE AGOSTO.



Remus suspiró, con una resignación que rozaba la tristeza. Ese era su destino, trabajar un par de semanas y ser despedido, o irse antes de que lo descubran, era la vida que le esperaba a un ser como él.
-Es solo un problema peludo Lunático, no sé porque le das tantas vueltas al asunto. Y tampoco porque vives como un pobre, sabes que el dinero de los Potter es tan tuyo como mío, no es de puro cariño que digo que son mis hermanos, yo siempre…
-Tú siempre me ayudaste James, pero no puedo ser un mantenido, mucho menos que me mantenga tu hijo, que podría ser mi hijo en edad…sería avergonzante. Y no entiendo como una mujer accedió a esa vida de paria- Ginny soltó una palabrota.
-Es el mejor profesor que hemos tenido y ser pobre no es ninguna deshonra, yo crecí en una familia pobre y fui inmensamente feliz, como lo soy casada con Harry tenga él dinero o no. Remus da igual si comes caviar o sopa mientras la persona que este contigo en la mesa te ame. Y ella te ama.
-Además de que se ríe pasando los dedos por los hoyitos de tu ropa- agregó Hermione con una sonrisa.
-En realidad creo que se divierte más quitando la ropa- Molly miró feo a su hijo mayor- ¿Nadie va a mencionar el hecho de que esos dos pasaban todas las noches de guardia aunque ni guardia hubiese?- Remus se sonrojó, tomando el color del cabello de Lily.
-Son las desventajas de casarte con alguien trece años más joven, no te da tregua-Los merodeadores miraron a Charlie al mismo tiempo, Canuto fue el primero en sonreír con picardía.
-¿Están diciendo que Remusín se agarró una cachorrita? ¡Te casaste con una veintiañera, Lunático! Menos mal que te echaron de Hogwarts por hombre lobo, antes de que lo hicieran por asaltar cunas.
El Remus adulto miró a su yo pequeño, al que estaba más rojo que un tomate y dio una mirada de soslayo a Tonks, que comía galletas distraída.  
-Sé lo que piensas, aún no sé que me vio o porque se enamoró como lo hizo, pero déjame decirte que es la mujer más maravillosa que he conocido y que seré un egoísta por estar con ella a pesar de todo.

La puerta del despacho de Lupin estaba abierta. Ya había empaquetado la mayor parte de sus cosas. Junto al depósito vacío del grindylow, la maleta vieja y desvencijada se hallaba abierta y casi llena. Lupin se inclinaba sobre algo que había en la mesa y sólo levantó la vista cuando Harry llamó a la puerta.
—Te he visto venir —dijo Lupin sonriendo. Señaló el pergamino sobre el que estaba inclinado. Era el mapa del merodeador.

-No puedo creer que hayamos sido alumnos de Lunático sin saberlo- Fred se pellizcó el puente de la nariz- ¡Son legendarios! Tuvimos a tres de cuatro ese año bajo el mismo techo y no lo supimos.
-Dos y medio, a Peter le falta el dedo, la ética y los cojones- Lily y McGonagall miraron con igual desaprobación a la rubia, mientras Sirius asentía con expresión seria.

—Acabo de estar con Hagrid —dijo Harry—. Me ha dicho que ha presentado usted la dimisión. No es cierto, ¿verdad?
—Me temo que sí —contestó Lupin. Comenzó a abrir los cajones de la mesa y a vaciar el contenido.
—¿Por qué? —preguntó Harry—. El Ministerio de Magia no lo creerá confabulado con Sirius, ¿verdad?
Lupin fue hacia la puerta y la cerró.

-Como si no te culparan de lo mío, también te culpan de lo de él- bufó James.
-Tranquilo, ya me he acostumbrado a eso- miró de soslayo y con nostalgia a la mesa de los profesores.

—No. El profesor Dumbledore se las ha arreglado para convencer a Fudge de que intenté salvaros la vida —suspiró—. Ha sido el colmo para Severus. Creo que ha sido muy duro para él perder la Orden de Merlín. Así que él... por casualidad... reveló esta mañana en el desayuno que soy un licántropo.

-¿Sabías que eso no te devolvería la orden, verdad? Eres lo suficientemente egoísta como para querer que si te hundes todos se hundan contigo- Snape rodó los ojos.
-Tú sabes mucho de hundirte McKinnon, estarás seis metros bajo tierra.
Canuto dio un golpe seco con la varita, que mandó a Severus contra la pared de piedra.
-¿No piensa intervenir?- Lucius le exigió a Minerva, quien solo frunció el ceño.
-Mal hecho señor Black, cinco puntos menos. Tú turno Slughorn- Horace puso su mejor expresión de Me he perdido de todo- Prácticamente ha bailado sobre la tumba de una de tus alumnas, Horace- recordó, con seriedad.
-Cin…Och..Die…-Minerva gruño- Quince, no…Veinte…Si eso ¡Veinte puntos menos para Slytherin!

—¿Y se va sólo por eso? —preguntó Harry.
Lupin sonrió con ironía.

—Mañana a esta hora empezarán a llegar las lechuzas enviadas por los padres. No consentirán que un hombre lobo dé clase a sus hijos, Harry. Y después de lo de la última noche, creo que tienen razón. Pude haber mordido a cualquiera de vosotros... No debe repetirse.

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SE QUE ESTO ES TERRIBLEMENTE CORTO, PERO ESTOY ENLOQUECIDA POR EL ESTRES, EL  DEL 15 AL 18 RINDO EXAMENES MUY IMPORTANTES Y MI CABEZA NO FUNCIONA DEL TODO.  EL DOMINGO YA VOY A INTENTAR SUBIR UN TROZO MAS GRANDE DEL CAPITULO.

PERDONEN :'(

-MERO. 


34 comentarios:

  1. Jajajajajajajajaja. Estoy que salto de alegría. Estaba por irme a dormir, puesto que mañana me levanto muy temprano, y veo tu actualización, eso es ser cruel. Ok no.
    Ame el capítulo. Este es uno de mis favoritos. El berrinche de Snape,hay que admitirlo, fue épico y más la ineptitud de Fudge.
    Jajajajajaja *rió como desquiciada nuevamente* ya quiero la siguiente actualización. Please.
    Nos leemos.
    CecyBlack

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  2. otra vez valio la pena ya falta poquito para comenzar el caliz de fuego!! que emocion. quiero ver mas siriusxmarlene y jamesxlily <3 espero conansias la proxima actualizacion

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  3. Meencanto el capitulo estoy que salto de la alegría creí que habías desaparecido o que ya no lo ibas a seguir dejando eso de lado me encanto y mas aun que posiblemente mañana subas la actualización mas aun jejejeej en afín espero Dubas la contó pronto nos leemos byee `^^

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  4. espero que el domingo actualizes porfavor, vienes actualizando cada dos semanas y es un poco triste. siempre nos dejas en ascuas. y aunque se que valdra la pena cuando subas la actualizacion, si desespera un poco :(

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  5. Contigo siempre vale la pena la espera, fantastico!!!

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  6. me encanto T_T, tonto sirius, hay veces no se mide en sus comentarios .... pero asi lo amo !!
    pobre harry y sus jaquecas por pensar en snape XD

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  7. Quién o qué es Lassie??

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    1. Es una palabra que se utiliza para referirse a los perros. Regularmente a las hembras.

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    2. Gracias ��

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  8. en tus otros capitulos faltan trozos de las historias, creo que fue cuando te suprimieron capitulos :( cuando subiras la otra parte jiji

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  9. Cuando actualizaras? Ya es jueves jiji ��

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  10. Mañana ya termina todo el capitulo....siiioi����

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  11. como siempre valio la pena... maravilloso. espero con ansias la actualizacion

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  12. No entiendo porque das plazos que después no cumples , se sincera y aunque vallas un poco atrasada si crees que no vas a poder subir un día pues no digas nada aunque después subas

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  13. Mejor que busque a alguien más para que continúe el fanfic, ya ni J.K Rowling tardó tanto en escribir los libros

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    1. que lo continue otra persona? mejor busca fanfics similares a este y veras que nadie los ah terminado. Mero es la unica que se que lo va a terminar tarde o temprano. Ella tiene una vida aparte de escribir esta historia. y lo hace como un hobbie, por que ni le pagamos. si tanto te molesta no lo leas. ademas intenta escribir una historia, no es tan facil, te lo digo por experiencia. Con mero siempre vale la pena la espera. <3

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    2. Me quitaste las palabras de la boca, concuerdo con tigo, merodeadorasb tiene una vida y este es su hobbie, del cual somos parte yo esperare :) y me emocianare cuando vea cap nuevo. <3

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  14. cuando actualizaras? #Espreguntaseria :)

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  15. no importa la cantidad, si no la calidad, y como siempre impecable!!! no tarde ni dos min en leerlo pero bueno, estuvo genial jajajaja y como siempre espero con ansias la prox actualizacion!!

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  16. Solo diré que estuvo fenomenal sunweu corto me encanto espero subas la contó el 19 o el día que sea se que valdrá pena la espera nos leemos byee ������

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  17. No importa, estuvo genial lo de REMUS, jajajaja, y nadie se ha dado cuenta que mira de soslayo a Tonks??? jajajaja pues que distraidos salieron los de la 1ra generación incluyendo profesores.... jajajaja

    Y como te digo no importa, lo que importan son tus estudios, rinde bien tus examenes y luego nos actualizas

    Saludos

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  18. Dios, no tienes de que disculparte. cuando yo tengo exámenes le digo a mi familia que no existo... jejeje gracias por subir, me encanto el capitulo!! ya era hora de que a mi querido sirius le llegara al máximo su limite de paciencia con severus, y pobres gemelos, los apoyo excepto por peter, por traicionero y cobarde... y mas.

    nuevamente, me encanto el capitulo, espero conti :D

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  19. estuvo genial, siempre espero tus capitulos son geniales...espero que llegue tonks ...remusxdora

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  20. cuando actualizaras, ya te atrasaste mucho.

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  21. Cuando actualizaraa:(((

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